El marido que no habla con su pareja
Un hombre le comenta a su amigo en el trabajo:
- Hace tres meses que no hablo con mi esposa.
- ¿Pero, y eso, habeis discutido?
- No, lo que pasa es que me tiene prohibido interrumpirle.
El borracho y la plancha
Iba caminando por la calle un borracho y se encuentra con su compadre, y éste al ver que el borracho tenía las dos orejas a carne viva y quemadas le pregunta:
- Pero, ¿qué te ha pasado compadre?
- Es que a mi esposa se le ocurrió dejar la plancha prendida, ysonó el teléfono y agarré la plancha por equivocación, y me la puse en la oreja.
-Pero, ¿y la otra?
Y el borrachito le contesta:
- Es que el mismo desgraciado me volvió a llamar.
Jugando al fútbol
Un niño regresa de jugar al fútbol y le dice a su padre:
- Papá, papá, hoy en el entrenamiento de fútbol, el entrenador me ha dicho que yo era promesa de gol.
-¡Qué bien!, -contesta el padre orgullosamente-, ¿Y de qué has jugado?
-De portero
Lluvia de hijos
Armando Gutierrez era padre de quince hijos, y su esposa aguardaba ya el siguiente.
-Dios es el que nos manda esta lluvia de hijos, -se resignaba Armando-.
-Probablemente, -respondía su señora-. Pero tú nunca te pones impermeable…
¿Cómo?
Se le ocurrió a un impertinente preguntar a un conocido suyo:
- ¿Cómo come Ud.?.
Y el conocido, que no estaba de muy buen humor, le contestó:
- ¡Cómo! ¿Cómo como? Como como como.
Aquí van unos chistes para pasar una tarde si nada que hacer, próximamente pondremos noticias curiosas y bromas muy divertidas.

El alpinista en la montaña
Un alpinista pregunta a un aldeano:
- Por favor, amigo. ¿Me podría decir si se caen muchas veces los que tratan de subir a ese pico?
- ¡Oh, no! Con una vez tienen bastante.
Mi marido es un ángel
Una mujer le dice a otra:
- Mi marido es un ángel.
- Pues que suerte, el mio todavia esta vivo.
Jaimito y la tabla de multiplicar
Esto es Jaimito, que le van a preguntar la tabla de multiplicar y cómo no se la sabe decide hacer una chuleta y cosérsela en el cuello de la camiseta. Llega Jaimito a clase y le pregunta la maestra :
- A ver, Jaimito, dime la tabla del siete.( Mirandose el cuello de la camiseta con cierto disimulo )
- Si, señorita… siete por uno es siete … siete por dos son catorce … cien por cien es algodón…